Helado de fresa con un toque de menta

¿Podemos por fin asegurar que el buen tiempo ya está aquí? No creáis, que me da un poco de miedito y lo digo con la boca pequeña, porque la experiencia de este año me enseña que hacernos ilusiones con respecto al verano no nos trae más que decepción. ¡Ay, qué harta estoy del cielo plomizo y del color gris!

Helado de fresa con un toque de menta

Helado de fresa con un toque de menta | Sweetmariquilla

Y eso que a mí me encanta el invierno: el frío, la lluvia, la nieve, la oscuridad… Jolín, pero todo tiene un límite, ¿no? Dicen los románticos que el secreto de una pasión ardiente está en echar de menos el objeto de nuestro amor. Pues a este paso, enlazábamos un invierno con el siguiente y así, ¡no hay quien eche de menos nada ni a nadie! Porque eso de que el roce hace el cariño… Ejem.

Helado de fresa con un toque de menta

Helado de fresa con un toque de menta | Sweetmariquilla

En cualquier caso, siguiendo mis premisas gastrosóficas (es decir, gastronómico-filosóficas), he llegado a la conclusión de que los helados no son solamente para el verano. Así que, hale, hoy toca receta fresquita. Y por si hubiera o hubiese algún Aristóteles entre vosotros que se cuestionare mi silogismo, aquí lo tenéis:

  • En invierno hay hielo
  • El hielo está helado
  • El helado se come
  • En invierno también se come (y se desayuna y se almuerza y se merienda y se cena)
  • Conclusión: en invierno también se puede comer helado (y desayunar y almorzar y merendar y cenar)
Helado de fresa con un toque de menta

Helado de fresa con un toque de menta | Sweetmariquilla

¿Por qué me miráis así? ¿Acaso no os parece convincente mi deducción lógica? Pues vosotros os lo perdéis: ¡yo tengo toda la intención de zampar un helado tras otro independientemente de la época del año! ¿O es que creíais que los michelines salen solos? Pues no; precisan de mucho tiempo, cuidado y dedicación. El michelín perfecto se mima y se anima. ¡Hombres de poca fe!

Helado de fresa con un toque de menta

Helado de fresa con un toque de menta | Sweetmariquilla

HELADO DE FRESA CON UN TOQUE DE MENTA, para preparar sin heladera

Receta basada en la de The Scoop Adventures

En realidad, la textura de este postre se encuentra a medio camino entre la del helado cremoso y la del sorbete: al no llevar base de crema ni apenas nata, resulta más ligero, pero incorpora un poco de leche para darle cuerpo, así que no es apto para aquellas personas con intolerancia a la lactosa. Los estadounidenses lo denominan sherbet.

Ingredientes, para aprox. 750 ml de helado:

1 cs = 1 cucharada sopera

  • 450 gr de fresas, sin rabito y cortadas en cuartos
  • 150 gr de azúcar blanco granulado
  • 3 hojas de menta
  • 2 cs de zumo de limón + 15 ml
  • 165 ml de leche entera
  • 60 ml de nata líquida

Elaboración:

Mezcla las fresas con el azúcar y déjalas reposar durante una media hora.

Calienta la leche con las hojas de menta y deja que infusione para que la leche adquiera el aroma de la menta. Cuando haya templado, calienta de nuevo y deja reposar. Una vez a temperatura ambiente, retira las hojas de menta y añade los 15 ml de zumo de limón, revuelve bien y deja reposar otros 15 minutos.

Añade el resto del zumo de limón a las fresas y revuelve bien antes de triturarlas. Añade la leche y la nata, bate ligeramente para integrar los ingredientes y pasa la mezcla por el chino para retirar las semillas y que el resultado sea lo más fino posible.

Coloca la base de helado en un recipiente apto para el congelador y enfríalo durante una hora. Pasado ese tiempo, comienza el proceso de rotura de los cristales de hielo. Es un poco laborioso pero merece la pena; lo único que necesitas es planearlo con antelación porque no podrás interrumpirlo hasta que esté terminado, unas 3 horas después. De no hacerlo, el helado quedará basto y lleno de largos cristales helados.

Lo dicho, saca la base del helado del congelador, raspa los laterales del recipiente con una espátula y bate la mezcla a conciencia. Alisa la superficie y llévala de nuevo al congelador. Repite el proceso cada 45 minutos hasta que batir la base se convierta en algo muy complicado: será densa y muy cremosa. ¡Ya tienes el helado! Cúbrelo con una lámina de film transparente y tapa el recipiente. Consérvalo en el congelador y sácalo diez minutos antes de servir.

¡Exquisito!

Helado de fresa con un toque de menta

“Asín” va a quedar la copa del helado después de dos minutos ante vosotros

Los consejos de Sweetmariquilla:

  • Si quieres aprender más sobre la elaboración del helado casero sin heladera, no dejes de leer este artículo de The Food Lab.
  • El resultado es mejor si utilizas fresas frescas, pero fuera de temporada también es posible hacer el helado con fresas congeladas. Yo tengo toda la intención de disfrutarlo en verano y en invierno.
  • Puedes adaptar esta receta y utilizar otras bayas como frambuesas, arándanos, moras… Otras frutas con más agua no dan el mismo resultado y es preferible que pruebes con diferentes recetas.
  • Saca el helado del congelador diez o quince minutos antes de servirlo, así se ablandará ligeramente y podrás hacer bolas más bonitas.
  • Yo no lo he intentado pero, como no lleva huevo, no creo que haya ningún problema en doblar o incluso triplicar las cantidades indicadas para obtener mayor cantidad de helado. Con esta proporción puedes servir perfectamente a seis comensales, ¡aunque seguro que se quedan con ganas de más de lo riquísimo que está!

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6 pensamientos en “Helado de fresa con un toque de menta

  1. Uhmmm que buena pinta sweet. A mi en cambio me encanta el invierno y el otoño y comer helados en todas las estaciones ;), el calor me agobia muchisimo, es como si pesara 10 kilos mas, asi que este año estoy muy feliz!!!

    Además el horno con calor es horrible, y quiero seguir haciendo mis galletas!!!!

    Besos!!

    • Je, je. A mí, como buena norteña, también me espanta el calor. Además, cuando hace mucho, ahí por julio y agosto, me afecta hasta al humor. Pero tengo que admitir que este año me falta la luz del sol, que no las temperaturas extremas. Y, como bien dices, ¡estoy encantada de poder seguir encendiendo el horno sin problemas! Un abrazo

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